Lalo Barrubia

regreso a casa

qué importa saber quién soy
ni de dónde vengo ni por dónde voy
yo solo quiero ver tus lindos ojos morenos
tan llenos de amor

a casa no llegaré
el mundo no es mi casa
no podré
no podré
porque en la punta norte de la enorme batata
la nieve es una pasta marrón toda contaminada
por los autos meada
porque no hay caminos a ninguna parte
todos los caminos conducen a roma
y roma está llena de mac donalds

construimos apropiamos
demarcamos territorios
escribimos las regiones en los mapas
asado con papas
derechos culturales elementales
remotas propiedades
perdidas luces malas
huesos de vacas

y así seguirá el camino
y la casa en su lugar
y nosotros escapándonos para aquí y para allá
seguirá habiendo lugares transitorios
estaciones
pequeños jabones en las habitaciones

seguirá habiendo momentos especiales
dulces encuentros
llenos de códigos viscerales
él era vecino mío
creció
del otro lado del río
pero tuvimos que venir a europa para encontrarnos
porque nos movemos en zigzag
y más lejos de la tierra no podemos escapar
el sol brilla en lo infinito
y el mundo es tan pequeñito

seguirá habiendo recursos baratitos
en el mercadito
para despistados
estoy perdido en berlín
estoy borracho en berlín
buscando el río
no soy un desgraciado inmigrado
soy un artista invitado
además de inmigrado desfronterizado
estoy cansado pero estoy con mi gente
no siento el frío

seguirá habiendo recursos
para quedar bien parado
actualizado
seguirá habiendo drogas para dormir
y para despertar
y gente que no puede no puede
no puede vivir no puede encarar

muy pronto
estaremos en cualquier parte del mundo
y todos los sitios se verán igual
brillantes perfumados quietos
como aeropuertos que hubieran crecido y crecido
hasta tomar la tierra por completo

quién sabe si estaremos adentro entonces
si nos salvamos
quién sabe si logramos traspasar la línea
de los perdonados
si dejamos a un lado
nuestros malos hábitos cultivados
y vendemos el paquete sabiamente
en los centros culturales
de las capitales

quien sabe si seremos seleccionados
o si habremos quedado
esperando fuera
juntando moneda
con los fríos apretados en la calavera
porque todavía estamos
pendientes de condena
porque todavía las penas
son de nosotros
las vaquitas
son ajenas

que importa saber quién soy
ni de dónde vengo ni por dónde voy
muy pronto llegará el día
en que podremos volar
por arriba del mundo
viendo siempre
ciudades siempre
pequeñas lucecitas abajo
todo
a lo largo y a lo ancho
del ajeno mundo iluminado
pero es poco probable que para ese entonces
el cielo esté lo suficientemente despejado

yo sólo quiero que me des tu amor
que me da la vida
que me da el calor

Lalo Barrubia vive en Malmö, Suecia, donde trabaja como periodista cultural y colabora con otros escritores y con artistas plásticos. Es licenciada en servicio social, disciplina en la cual también realiza lecturas de poesía y espectáculos tanto en español como en sueco. Trabaja activamente en la difusión de la poesía en soportes y espacios no tradicionales, especialmente con los vinculados a espacios y artistas de rock. Ha publicado dos libros de poesía: Suzuki 400 (1989), Tabaco (1999) y la novela Arena (2003). Barrubia es realizadora de numerosos espectáculos poéticos y lecturas entre los que destacan La puta madre (1991) y Rap de la Pocha (1999- 2000).

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One comment

  1. Rodrigo Abelenda

    me gustaria contactarme con lalo alguien sabe como puedo hacer?
    gracia !!!

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