Diana Lichy

De Diana Lichy

SOUVENIRS

Hoy en Berlín,
la nieve ha ido devorando el terreno,
a los dos lados del muro.

Una pareja rodea a la pared gris,
la han analizado bajo todas sus costuras.

Con los ojos cerrados, ella acaricia la superficie
pone sus labios donde el muro revela sus cicatrices.

La pareja se detiene, se abraza.

Ya no es como en « Heroes », de David Bowie.

Ahora, entre los souvenirs te puedes llevar un pedazo del muro,
con un papel que garantiza que es auténtico :

100% muro de Berlín

Ya no podemos ser héroes, ni siquiera por un día.

La pareja tiende la cámara a otro turista despistado:

La pareja
mira al pajarito

sonríe en una pose
con un aire desenvuelto
como si fueran modelos de Vogue

y un flash se dispara.

Hace apenas veinte años atrás,
hubiera sido un tiro.

***

MUROS

La aspereza
es vertiginosa,
en el corazón de los hombres,
copulan las pesadillas,

esas que cometen con los ojos abiertos
nuestras culpas más oscuras.

¿De qué mano se sirve el torturador
cuando acaricia?

Desolada tristeza en la hoja que se curva
en la penetrante punzada del jazmín.

Ningún muro crucé
igual de candente
Pero si tantos, menos visibles
creados por la intolerancia o la apatía
cuando la dorada capa del atardecer
como un papel rasgado
deja expuesta nuestra herida.

No todas las culpas puede ser olvidadas
hay dolores que resisten
tristezas que no se ablandan
y nos convocan con sus ojos siempre insomnes.

***

SUPERMERCADO

Si volviera la esperanza
a latir en mí,
como cuando me lanzaba
bajo su estandarte.
– la pluma entre los dientes
con su brillo de navaja-

Antes de que el tiempo
nos desbordara
con su marea,
y quedáramos con nuestros ideales huérfanos.

Retroceder, segundos antes de que nuestros ídolos
bifurcaran de sueños
y nos abandonaran,
por una relación incestuosa
entre ideal y beneficio.

Sólo pido que me dejen un segundo
antes de despertar
y darnos cuenta que la vida nos pasó de largo,
que se terminó la fiesta
en nuestra casa de muñecas
que hay que asumir el derrumbe
de nuestro pequeño castillo de naipes:
que el hastío de las parejas,
también se ha moldeado a nuestro reflejo.

Que la esperanza
ha sido arrinconada,
entre el optimismo
y otros productos tóxicos.

Hoy no se busca exhibirla
-ni siquiera a media luz sobre una manta
para doblarla con celeridad
y salir huyendo-

Ahora que la esperanza,
como el amor,
no es más que otro producto descatalogado,
en el supermercado de la vida.

***

CHARLY CHECK POINT

Un actor uniformado sella papelitos

como prueba de que uno estuvo aquí.

Yo no quise pagar,
por eso,
no puedo asegurar que haya estado en Berlín.

Quizá la pandilla de poetas
se escapó de mi sueño
a sembrar poemas,

Quizá mi viaje a Berlín,
sólo sea otra leyenda urbana.

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